Idea Vilariño es una poeta de la noche. Lo confiesa ella misma y lo demuestran sus poemas. Agradezco a todo no haber sido un uruguayo de principios del
siglo XX, porque hubiera enloquecido con esta mujer. Y yo -que voy teniendo la
clarísima conciencia de que no inventaré ninguna Santa María- no habría pasado
de ser un nombre más de su escandalosa lista, un pequeño gasto de tinta, polvo
intrascendente del que estan hechos sus versos trascendentes.