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sábado, 6 de abril de 2013

El arte de Bebo de Cuba

“La vida de Bebo es una película. Aprendió a tocar el piano en una mesa con las teclas dibujadas. Hablar con él era conocer a Cachao, el guaguancó, a Bill Evans, a Rachmaninov y el jazz. Ahora mismo estoy viendo una foto de él abrazado a Sarah Vaughan y a Nat King Cole. Bebo es la música cubana del siglo XX”.
Javier Limón
(Esto es un boceto, un atisbo que apenas permite sospechar al hombre que fue Bebo Valdés. Para que este texto adquiriera cabal dimensión, serían necesarias un par de voces que aquí faltan, sería necesario acudir al Quivicán natal, a la Suecia segunda patria, a todos esos parajes y personas en los que dejó huella. Pero no es posible. Parafraseando a Ana Prieto a propósito de Borges, entre los recuerdos, las veracidades y el eco, el único testimonio es su música. Pero aun así surge terca e imperiosa la necesidad de un texto como este).



lunes, 25 de marzo de 2013

Lo malo simplemente no es jazz



A Bebo Valdés, por el pie forzado.

A @jordedearmas y @juliogarcia1966, en una tarde nublada.


“Jazzistas malos no hay. Lo malo simplemente no es jazz” @jorgedearmas

La frase de @jorgedearmas me llevó a hacer un recuento de las miles de horas que he dedicado a esa música inapresable. Sé que peco de absoluto, pero si la poesía tiene una expresión sonora, esa es el jazz.