A Lina Liset Saroza Manso, en su graduación
La imagen de una muchacha atada a un saxofón es, quien lo duda, sublime. Pero quisiera pedirles –y sé que no es fácil, yo mismo apenas lo logro- que dejen de lado la imagen por unos instantes y oigan lo que tienen que decir esta muchacha y su saxo.
